Minificciones


Hiperhidrosis narrativa

Lo escribía todo al pie de la letra y, en consecuencia, los suyos eran unos textos muy sudados.



Paranomasia

El Flautista de Hamelin hizo sonar su flauta y todas las erratas le siguieron hasta ahogarse en el río de los correctores. Y nunca más hubo textos con errores. 



Concierto de nada

Pasó una melodía y le arrancó el alma. Desde entonces un concierto de silencios corona su corazón.



Desperezada

Al despertar comprobó que esa noche había perdido su bostezo. Sus amaneceres, desde entonces, carecieron de fuerza para expulsar el hálito dañino de los malos sueños.



Rectitud

Te voy a poner más derecho que una vela —le dijo la mamá mientras lo doblaba a zapatillazos.



Idus de marzo

A pesar de cuidarse con esmero de los Idus de marzo la daga de Servilio Casca no pudo evitar cortar el cuello de Julio César.



Entrega a domicilio

Era un paquete de células, hormonas, humores y otras piezas materiales. Lo fue ensamblando día a día, con amor con entusiasmo, hasta que le creció una hija sin saberlo.



Tareas domésticas

Ninguna arruga arruinaría su vida. Junto a las sábanas de hilo y la ropa interior de algodón tenía planchado a su nuevo maridito.



Desengaño

Quiso saber qué había después de la eternidad. Miró en el reflejo de su divinidad y halló la inexistencia.



Primer candor

La primera inocencia descubierta fue que ir a ver el cine de las sábanas blancas era ir a la cama a dormir. Sin embargo, a pesar del enfado, era ir al cinematógrafo de los sueños.



Decepción 

Al final del túnel no hubo luz.



Historias de náufragos

Comenzamos a nadar, lentamente. Si darnos cuenta nos alejamos de la orilla. Ya distantes y apartados de la luz de Alejandría, aferrado el uno al otro, zozobramos y nos ahogó el amor.