Historia de un corazón vidriado



El corazón es como un vidrio puro –me dijo-. La primera vez que un desamor rompe el cristal, la fractura parece irreparable. El tiempo la une pero la cicatriz permanece indeleble. Después llegan más amores que lo agrietan de nuevo. Nuevas fisuras que con paciencia es necesario volver a soldar.

Así aquel espejo bruñido y de una pieza es, al final, igual que un diamante con muchas caras. Y cada una refleja el destello de los amores vividos por ese corazón.

3 comentarios:

frAnco dijo...

Con razón. Nunca creí eso de que éramos como una cebolla y las capas y eso. Aunque picar cebolla suene más violento por el cuchillo, las cebollas no se reconstituyen.

Enredada dijo...

coincido con Franco, somos en uno todo.
besos

amar dijo...

y a veces se trata de unir las manos para ver como inútilmente el corazón se nos derrama entre los dedos..

vivir amAr
amAr vivir


amAr..